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dissabte, 8 de novembre del 2014

Com es fomenta la cultura a Catalunya: Jordi de Fenollar (III)

A propòsit del que hem estat parlant estos dies sobre la presència del valencià en els mitjans i la diferència amb Catalunya, recupere un article publicat per Teodor Llorente Falcó, fill del patriarca de la Renaixença, de la sèrie que vaig començar fa un temps amb els articles que aquell autor va publicar en Las Provincias al llarg de l'any 1930, amb el pseudònim de Jordi de Fenollar, just abans de l'arribada de la Segona República. Com es pot comprovar en els seus escrits, Llorente era el típic conservador de la segona generació de la Renaixença: partidari de la unitat de la llengua i admirador del nacionalisme català, però valencianista en l'àmbit polític, simbòlic i cultural, i ben conscient de la molta faena que calia fer de manera constant. Un dels textos que va escriure llavors estava precisament dedicat a l'enorme tasca de foment públic i privat de la cultura a Catalunya, en contraposició amb el que passava a terres valencianes. Vos el copie a continuació perquè, si el traslladem al tema concret de la cultura valenciana, pareix que, a pesar dels 84 anys transcorreguts, continuem en una situació molt similar. És cert que ara tenim l'AVL, una sèrie de premis literaris i algunes ajudes públiques, però no és suficient. I, sobretot, si mirem al sector privat, als nostres prohoms, ¿qui hi que faça una tasca de mecenatge de la cultura en la nostra llengua? Potser n'hi han més, però l'únic nom que em ve ara al cap és Lluís Planes, qui, no debades, rebrà en breu el premi Joan Baptista Basset de l'Associació Cívica Tirant lo Blanc. A vore si s'anima algú més. Molts ho agrairem i reconeixerem públicament. Igual som més, fins i tot, que els runners de la ciutat de València...

Lluís Planes, un dels pocs exemples d'empresari amb èxit i mecenes de la cultura valenciana

Cómo se fomenta la cultura en Cataluña 
 (Teodor Llorente Falcó, Las Provincias, 22 de maig de 1930)

En Valencia la mayoría de la gente que dispone de medios económicos no piensa, para la hora de la muerte, más que en a salvación de su alma. No censuramos este criterio. Salvar el alma del castigo eterno es deber primordial de todo buen cristiano. Pero es que esto no es incompatible con acordarse de la vida cultural en sus diversos aspectos, ya que también se hace una obra muy meritoria ante Dios difundiendo la cultura. Bueno es que para bien de alma se deje lo que en vida, muchas veces, debió darse; pero no se olviden instituciones que pueden prestar grandes beneficios a la sociedad, y que por falta de suficientes recursos no pueden desenvolverse debidamente.

En Cataluña no sucede esto; hay dinero para todo. Gracias a esto los hombres dedicados al estudio cuentan con estímulos suficientes para entregarse con todo entusiasmo a dicha labor cultural. El número de legados destinados a tales fines es muy nutrido, y en este artículo nos proponemos enumerar algunos de ellos. El Institut d'Estudis Cataláns tiene establecidos los siguientes premios: de Francisco Vives, consistente en 5.000 pesetas, y que se adjudica cada cinco años, para un trabajo de investigación histórica de Cataluña; de Isidro Bonsoms, de 10.000 y un accésit de 2.000, cada quince años, a la mejor obra sobre Cervantes; y de Durán y Bas, de 5.000, cada cinco años, a una obra jurídica o social. El Ayuntamiento: Premio Martorell, de 20.000 pesetas, cada cinco años, a la mejor obra de arqueología de España; de Fernando Asina, 6.000, cada cinco años, al mejor trabajo de investigación científica en Ciencias físicas; de Pelfort, consistente en dos becas para estudiar instituciones pedagógicas en el extranjero, entre alumnos de la Escuela Normal de Maestros, con un donativo de 4.000 pesetas, al que más se haya distinguido en sus estudios; y de Masana, de 20.000 pesetas, cada cuatro años, a la mejor obra ilustrada sobre iconografía o historia de la indumentaria catalana. Academia de Buenas Letras: Premios de Patxot y Ferrer, cuatro anuales de 2.000 pesetas cada uno, con sujeción a temas de la vida catalana.

Sociedad Económica de Amigos del País: Premio de Angel Baixeras, 1.000 pesetas, a instituciones de carácter benéfico; del doctor Francisco Garí y Boix, 1.100 pesetas, para recompensar actos morales de notable utilidad social; de Brusi Ferrer, importe de los cupones de una anualidad de varios títulos de papel de la Deuda, con destino a la muchacha que a juicio de la Junta lo merezca; del doctor Marques y Matas, de 1.800 pesetas, para el mejor alumno de la Facultad de Farmacia; de doña Dolores Borrell, de 300, al estudiante que, ganándose su subsistencia, acredite mayor lucimiento en sus estudios; de José Pelfort y Manció, 1.500, sobre un tema de investigación científica; del doctor don José Blanc y Benet, de 1.000, sobre un tema científico catalán; y de Agell, de 2.000, de carácter cultural, y que se viene adjudicando desde hace 63 años. Fundación Marí Patxot Rabell: Concede becas para estudiantes catalanes pobres de gran capacidad, con objeto de que puedan proseguir sus estudios, y premios de 10.000 y 5.000 para monografías sobre diferentes materias, y de las que se han publicado ya varias. Fundación Bernat Metge, iniciada por Cambó, y que tiene por objeto la traducción al catalán de los clásicos griegos y latinos, habiéndose publicado ya gran número de volúmenes. El Premio Creixell, de 5.000 pesetas, anual, a la mejor novela catalana.

Y aun pudiéramos añadir otras muchas más, entre ellas una de Cambó, para conferencias y cursos en la Universidad de París; otra, también de Cambó, para publicar la Biblia en catalán; una tercera, para la publicación en catalán también de la Biblia que están haciendo los monjes de Montserrat, etc., etc. Este es el cuadro que ofrece Cataluña en favor de su movimiento cultural. ¿Están seguros de que cumplen con sus deberes valencianistas los hijos de esta tierra que, contando con disponibilidades económicas, se olvidan de sostener y fomentar los fines culturales de su amada Valencia?

dilluns, 7 d’abril del 2014

"Estaban tan obstinados". La repressió i castellanització del regne de València des de 1707


L'altre dia, fussant per la Bodleian Law Library, vaig trobar un llibre titulat Regalías de los señores reyes de Aragón, de Melchor de Macanaz, un dels principals ideòlegs dels Decrets de Nova Planta que van comportar l'abolició dels règims polítics propis de la Corona d'Aragó. Era una edició feta per un descendent seu en el segle XIX amb diversos informes que Macanaz havia enviat a Felip V entre 1711 i 1714 i que, per tant, no eren públics, sinó documents secrets destinats a informar el rei per tal de prendre decisions posteriors. Un d'ells m'ha deixat glaçat, ja que en poques línies mostra clarament: a) La fermesa que mostraren els valencians austriacistes en la seua lluita contra els borbònics. b) La brutal repressió que es dugué a terme a posteriori. c) El tractament del territori valencià com a territori conquerit, quasi colonial. d) La castellanització immediata i conscient del regne valencià (Sevilla, per exemple, va ser el model per a reorganitzar la ciutat de València). Pense que el text és suficientment eloqüent per ell a soles, així que vos deixe amb ell. I recordeu que l'escriu un ministre de Felip V de manera privada, per la qual cosa no hi ha cap necessitat d'exagerar o tergiversar les coses, ans al contrari:   

El rey me ordenó en enero de 1713 le formase una relación del gobierno antiguo de Aragón, Valencia y Cataluña, del que se había puesto en Aragón y Valencia desde que se les sujetó con las armas y de lo que se convendrá remediar para que todo acabe de perfeccionarse.

VALENCIA [...]

24-26. Luego que la capital se restituyó a la obediencia del rey [...] para las tropas y finanzas hubo un comisario ordenador, que hoy es allá superintendente de rentas reales y se llama don José de Pedrajas. [...] No quedó medio alguno por donde este ministro no sacase cuanto dinero, trigo, cebada y géneros halló, tanto en los comunes [ajuntaments] como en los particulares, y como tenía tropas y pueblos bajo su mando y su cuidado era mantener las tropas, aunque los daños que éstas hacían eran muchos, se les descontaban en su haber y todo cedía en beneficio del rey.

27. No hubo pueblo que no se tomase a fuerza de armas y estaban tan obstinados que: Xátiva, después de un largo sitio, fue menester reducirla a cenizas; Orihuela, Elche, Alicante y Alcoy costaron sitios en forma y mucha sangre; Denia fue dos veces sitiada; Tortosa [llavors en poder borbònic, però no la resta de Catalunya] largo tiempo bloqueada y después sitiada, y para todo esto se sacó de aquel reino cuanto los vasallos y comunes [ajuntaments] tenían.

28-31. Luego que la capital fue ocupada pasé yo en posta a reconocer el fondo de las finanzas de aquel reino y en breve tiempo remití relaciones de todo ello: número de pueblos, tanto del rey como de señorío, los vecinos de que se componían, sustancia y especies de comercio que tenían, lo que todo producía y usos en que se convertía, y los bienes que habían dejado los que seguían el partido enemigo. [...] Después de esto se me mandó que reglase la ciudad al pie de Castilla y que enviase plano de ella y proposición de los sujetos de que se había de componer, y lo ejecuté y quedó la ciudad formada al pie de la de Sevilla. 

Cal recordar també que un dels canvis immediats que comportà la Nova Planta fou que tots els documents de les institucions públiques (govern, ajuntaments, notaris) passaren a escriure's en castellà i no en valencià, com fins aleshores. Després que vinga Arturo Pérez Reverte a contar-nos romanços sobre l'extensió del castellà com a "consecuencia natural" de la història. Sort que tenim a Carles Fenollosa per a contestar-li: "Contra Pérez Reverte i tots els altres".

divendres, 25 de juny del 2010

Valencians renegats: Jordi de Fenollar (II)

Hui continuaré amb la sèrie que vaig començar sobre els articles que ara fa 80 anys, en l'interval entre la dictadura de Primo de Rivera i la proclamació de la II República Espanyola, va escriure Teodor Llorente fill a la seua columna de Las Provincias, amb el pseudònim de Jordi de Fenollar. En esta ocasió el tema de reflexió és la facilitat amb què els valencians perdien la seua identitat quan es traslladaven a viure a Madrid, en contraposició amb el que passava amb els que anaven a Barcelona. Igualment, Llorente compara eixa situació amb la dels catalans, que, on anaren, mantenien les seues arrels i la idea de tornar a casa. Unes quantes generacions després sembla que la cosa no ha canviat tant...

Associació de valencians a Barcelona


Valencianos renegados
[21 de juny de 1930]

El caso del valenciano renegado suele darse, especialmente, entre aquellos hijos de la tierra que en busca de más amplios horizontes se establecieron en Madrid. No es un caso general, pero se da con lamentable frecuencia.
No acertamos a adivinar qué influencia pueda tener el ambiente de la Corte para ciertos individuos que los entontece en grado tan superlativo, que solo por el hecho de vivir en la capital de la nación se consideran superhombres y ya miran desdeñosamente a sus antiguos conciudadanos, como si fueren seres de inferior categoría.
Y lo mas extraordinario es que esto sucede solo con individuos que se establecen en Madrid, no con los que fijan su residencia en otras partes, los cuales continúan tan valencianos, cuando no más, que en los tiempos de su vecindad en Valencia.
En comprobación de esto que decimos, están los casos de Barcelona y Madrid. En la primera de dichas ciudades hay, que sepamos, tres círculos valencianos, en los que se reúnen algunos millares de hijos de nuestra tierra; en Madrid no hay ni uno solo.

Y no es lo malo, y conste que hablamos siempre en términos generales, y reconociendo honrosísimas y muy repetidas excepciones, que esos valencianos se olviden de su tierra, sino que se permitan hablar de ella con gesto despectivo, como si todo fuera de una condición tan inferior que no mereciese ser tomado en cuenta.
Y si por desventura el valenciano renegado logró despuntar un poco en la Corte, hay que echarse a temblar, pues no contento con obtener los beneficios que le reportan los adelantos de su carrera, cree que todos sus antiguos conciudadanos están obligados a envolverle en incienso a todas horas y a prodigarle homenajes cada vez que se le ocurre dar una vueltecita por Valencia para ver quemar una falla, o embriagarse con los estampidos de una traca, únicas manifestaciones que considera interesantes, ya que para otras cosas de más enjundia está la ciudad de su residencia.
Así ocurre que varios de esos valencianos que llegan a ocupar cargos de importancia, desde los cuales algunos beneficios podrían hacer a Valencia, nada hagan, porque viven sólo atentos a su medro personal y en tanto utilizan en determinadas ocasiones su título de hijos de Valencia, en cuanto lo necesitan para subir varios escalones más en su carrera.

En Cataluña, y perdone el lector que en la serie de estos artículos se la nombre de cuando en cuando, en razón de su intenso amor a su tierra y de los progresos que ese amor le ha reportado, no hay ningún hijo que se despegue jamás de su región, y aún en los casos en que llegan a ocupar elevados cargos en la gobernación del Estado, cuando cesan de desempeñarlos regresan a Cataluña; en Valencia, en cambio, se repite mucho el hecho del político que llega a elevarse un poco y lo primero que hace es trasladarse a Madrid y fijar allí su residencia. Y esto, aunque no sea una prueba de antivalencianismo, porque podrían citarse varios casos que lo desmintiesen, no deja de ser muy significativo.
Y conste, repetimos, que solo generalizamos; el lector sobradamente señalará muchos casos concretos.

dijous, 27 de maig del 2010

L'encanteri de Ponça (II)


Com deia despús-ahir, els preliminars de la campanya bèl·lica de 1435, amb el rumor de la mort d'Alfons el Magnànim i l'infant Joan, feien presagiar un desenllaç fatídic. Potser per això, quan s'aproximava el dia de l'enfrontament directe entre genovesos i aragonesos, els consellers de Barcelona s'adreçaren a l'abat de Montserrat per tal que el monestir pregara a Déu per la victòria dels seus:
Nova çerta hic ha que l'estol dels janovesos és partit per dampnificar si porà lo senyor rey, lo qual és sobre Gayeta, e, jassie cregam la ajuda de Déu migençant que lo dit senyor tembrà poch lo dit estol, però encare havem del·liberat que per devotes persones sie per suffragi seu a la ajuda divinal recorregut. Per ço us pregam ab tanta afecció com podem que per impetrar la dita ajuda vos plàcia fer e continuar certa comemoració en vostre monastir.

Tanmateix, es veu que els monjos no estigueren massa inspirats perquè al cap d'unes poques setmanes arribaren noves notícies des de la Mar Tirrena, però ben roïnes. Així, el 28 d'agost de 1435 els regidors barcelonins es veien obligats a informar els valentins de la desgràcia patida per l'estol reial, vençut davant l'illa de Ponça i amb els principals dirigents de la Corona empresonats, començant pel mateix rei. Dels importants només se n'havia salvat un, l'infant Pere, virrei de Sicília:
No és per extimar la greu dolor de la qual nosaltres e tota aquesta ciutat som detenguts per la sobres cruel e molt dolorosa nova a nosaltres pervenguda de nostron rey e senyor, la qual és aquesta, ço és, que l'estol dels janoveses, venint subvenir a Gayeta, lo estol del senyor rey li és exit e denan Ponça són venguts a batalla, los janovesos han vençut lo senyor rey, lo qual és pres ab lo rey de Navarra, e ab l’infant Don Enrich, e ab molts nobles, barons e gran hòmens del realme e molts de la nostra gent e molts qui hi són mort, é·s campat lo senyor infant Don Pedro ab alsguns.

Però la reacció dels magistrats municipals, que se sentien responsables del futur polític de la Corona, no es féu esperar i de seguida, només 5 dies després, es dirigiren a la reina Maria per tal de requerir-li una actuació ràpida, invocant la inutilitat de les lamentacions i, així mateix, la pròpia paraula de Déu:
Si la divinal majestat, los juys de la qual són inscrutables, ha permès lo cas seguit de la presó de nostron rey e senyor, lamentacions tristes, cogitacions planes e plors excessius no deuen axí occupar los coratges e les penses de vós, senyora, e dels seus vassaylls e súbdits, que Déu omnipotent ne sie ofès ne·n sien oblidades degudes provisions faedores, ans ab humils supplicacions deu ésser recorregut a la ajuda indeficient de aquell subiran Déu qui diu ‘mia és la venjança e jo retribuhiré’ e, en altra part, diu ‘jo mataré e jo faré viure, batre e sanaré’.

Però l'actuació no només havia de ser ràpida, sinó també consensuada: devets haver special confiança en la innada fe e naturalesa pura dels feels vassaylls e súbdits del dit senyor, los quals jamés han defalgut ne defalran ne defallir porien per totes lurs forçes en socórrer e ajuda a lur príncep e senyor. Per això, a ulls dels magistrats de Barcelona -i amb tota seguretat als de València, Saragossa o Palma-, s'imposava una assemblea de tots els estaments (eclesiàstics, nobles i ciutadans) i de tots els territoris de la Corona per tal d'acordar i aconsellar allò que havia de ser més útil -des del seu punt de vista- per a gestionar la situació i tractar d'alliberar el rei i la resta de magnats empresonats. Per tal de no alentir el procés, no calia convocar Corts, sinó que bastaria una simple reunió de tots plegats:
E, per obrir vies e maneres opportunes a tractar, manajar e finar de tots remeys salutables faents al fet, és nostre parer que vós, senyora, deguéssets appellar per donar-vos consell de cascuns dels staments e condicions, axí ecclesiàstichs com barons, nobles e cavallers, com ciutedans e habitadors de totes les universitats, viles e lochs reyals de tots los regnes e terres del dit senyor, no per acte de Corts ne Parlaments, mas per aconsellar a vós senyora sobre totes e sengles provisions faedores occorrents a total benifici e salut del dit senyor e de la cosa pública de tots sos regnes e terres.

Amb tot, la resolució de l'afer sí que requerí finalment d'unes Corts, les Generals de Montsó de 1435-1436, destinades a aprovar la forma de recaptació del rescat de 30.000 ducats que els genovesos demanaven pel monarca, qui havia estat traslladat a terres milaneses. En darrer terme, a més a més, la trobada del Magnànim amb el duc de Milà proporcionà un rocambolesc final a la història, ja que, abans de l'alliberament, pactaren el repartiment de les terres itàliques que volien conquerir. Així, la derrota de Ponça representà un inesperat impuls a l'ocupació del regne de Nàpols, que acabà sent pres per la monarquia aragonesa 6 anys després. A Ponça passen coses estranyes, ja ho deia Marieta...

dimarts, 25 de maig del 2010

L'encanteri de Ponça (I)

Ubicació de Ponça, a la Mar Tirrena

Marieta, la nostra corresponsal a terres itàliques, ens avisava dijous passat que passaria el cap de setmana a l'illa de Ponça, a mig camí entre Roma i Nàpols. Ella mateixa parlava dels molts fets punyents -reals o ficticis- que hi havien tingut lloc al llarg de la història, entre els quals es trobava la batalla entre genovesos i aragonesos d'agost de 1435, en la qual Alfons el Magnànim i el seus germans Enric d'Empúries i el futur Joan II foren derrotats i empresonats a la pròpia Gènova. Sobre aquella campanya, emmarcada en les que el rei de la Corona d'Aragó mamprengué per tal de conquerir el regne de Nàpols, hi ha diverses cartes a l'Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona que ara, aprofitant l'avinentesa, m'agradaria donar a conéixer parcialment.

Les notícies sobre el destí de l'estol armat per la Corona circularen en dos moments ben diferenciats. En un primer acte, poc després d'haver partit l'exèrcit conqueridor des de Sicília, es difongué el rumor, ni més ni menys, que la galera reial havia naufragat, de forma que Alfons el Magnànim i el seu germà Joan, rei de Navarra (també qui seria Joan II), havien mort ofegats. Els consellers de Barcelona ho comunicaven així als jurats de València el 15 de març de 1435:
Vos notifficam com digmenge prop passat, que teníem XIII del present mes de març, a les XI hores de mig jorn nosaltres reebem una letra dels cònsols de Perpenyà ab la qual nos certifficaven com, segons cert avís que havien haüd de I florentí habitant en Monpeyler, lo qual ne havie scrit a·n Francesch Andreu, ara I dels cònsols de la dita vila de Perpenyà, una barcha fóra arribada a Marsella, la qual venia de Còrsega, qui comptava com lo senyor rey ere partit de Sicília ab sis galeas tenint la via en Calàbria, e, per gran fortuna e tempestat vahida qui·s mès en la mar, quatre de les dites galees eren perides en les quals ere la galea on ere lo senyor rey, e lo rey de Navarra, e lo mestre de Sant Yhago.

La notícia, com deien, havia arribat a través d'un mercader florentí resident en Montpeller, que n'havia informat als cònsols de Perpinyà i estos als consellers de Barcelona. Però, a més a més, en la pròpia carta dels barcelonins s'explicava que, com allò era una simple informació sense contrastar, no havien volgut espantar als dirigents de la Corona i havien tractat de mantindre el rumor en secret, fins que les filtracions van fer que tothom en parlara a la capital catalana i d'ací s'escampara a la resta de llocs i ciutats de la monarquia. Per tant, s'excusaven de no haver donat a la llum la notícia abans:
Bé creem que fama pública referent és pervenguda a vostra notícia la nova molt dolorosa la qual se és escampada de nostre rey e senyor, la qual notícia vostra nosaltres sens falta ab letra nostra haguérem prevenguda per correu cuytat si per certa haguéssem la nova dessús dita e no haguérem esperat que en altra manera ho haguéssets sabut, mas no donant plena fe per molts esguards a la notifficació a vosaltres feta havíem del·liberat de tenir molt en secret e no curàssem de scriure tro que en çert ho sabèssem, e stans axí per tres jorns contínuus la cosa és venguda ací a pública notícia, que tota aquesta ciutat ne és stada plena parlant ne en inçert, axí que no volents més callar havem del·liberat de fer-vos la present.

Amb tot, una vegada que ja estava escrita la missiva als jurats valencians però encara no havia estat enviada, arribà la bona nova que segurament la notícia era falsa, com es confirmà uns dies després. Per això, com a postdata, la carta incloïa el següent afegit final:
Aprés feta la present, vuy que és divendres a XVI de març a les VI hores ans de mig jorn és arribat I correu lo qual és vengut de Venècia e és passat per Gènova e per Sahona e per Avinyó, e ha portades a mercaders de açí diverses letres de Venècia, de Gènova e de Avinyó en les quals no·s fa menció alguna de la dita nova, jassie que en Gènova lo dit correu sie stat interrogat si havia res hoït dir del senyor senyor rey. E com lo dit correu los respongués que no deyen verament no hi donam fe segons la nova d’on és axida.

Si els correus que arribaven dels principals centres de poder de la ribera mediterrània nord-occidental no tenien constància de cap naufragi reial, la informació del florentí no podia ser vertadera. Alfons el Magnànim encara vivia i els territoris mantenien el seu rei. Tanmateix, com si d'una premonició es tractara, el següent acte de la campanya, el que tindria lloc davant les costes de Ponça, sí que significaria l'escapçament de la monarquia durant un temps. La reina Maria, amb l'ajuda dels estaments, s'hauria de fer càrrec dels destins de la Corona. Però això ho veurem en el proper post.

dilluns, 10 de maig del 2010

Més que regionalisme: Jordi de Fenollar (I)

Durant molt de temps he esperat que algun canal digital (la Biblioteca Valenciana, Google Books, etc.) posara en la xarxa el llibre En defensa de la personalidad valenciana escrit per Teodor Llorente Falcó (1869-1949), fill del patrici Teodor Llorente. Pareix, però, que per molt que espere els meus desigs no es voran complits, almenys de moment, així que, aprofitant l'avinentesa de la qüestió onomàstica i normativa de la llengua encetada l'altre dia, tractaré d'anar copiant alguns dels seus articles. De fet, el llibre és un recull d'escrits publicats sota el "pseudònim" Jordi de Fenollar a Las Provincias, on Llorente feia anys que era director (des de 1919), al llarg de 1930, durant el govern de Dámaso Berenguer, just després de la dictadura de Primo de Rivera i abans de l'arribada de la II República.

Els seus posicionaments sobten per la familiaritat dels temes i els arguments que encara volten el discurs valencianista. Ara bé, la gran diferència amb l'actualitat és la pròpia situació de poder que representava llavors Llorente: director de Las Provincias, amb 60 anys d'edat, declarat regionalista (amb el consegüent estigma que això comportava a l'època, com el de "nacionalista" hui en dia), partidari de l'autogovern valencià, favorable a la unitat de la llengua i de la doble denominació (com anirem veient), coneixedor de la història i la literatura valencianes, i defensor de portar el valencianisme a tots els nivells de la vida. Segurament en l'actualitat el progressisme valencianista dissentiria amb ell en molts aspectes, ja que era un declarat conservador, mantenidor de "l'ordre social" i antirevolucionari, però tant de bo hui en dia comptàrem amb una elit mediàtica que des de la ciutat de València difonguera els mateixos valors d'estima vertadera per allò valencià que defensava el menut dels Llorente.

Així les coses, aniré copiant alguns dels seus articles, com a mostra del que tal vegada va poder ser i no fou, "gràcies" al desastre dels enfrontaments socials, la guerra civil i la barbaritat de 40 anys de dictadura franquista. El regionalisme valencià covat des de principis de segle XX
(Llorente pare) anava camí de convertir-se, al cap de un parell de dècades, en nacionalisme oposat a l'espanyolisme castellanista (Llorente fill), però la guerra ho va tallar tot de soca-rel...

La portada d'En defensa de la personalidad valenciana era la senyera de València com a símbol conjunt de l'antic regne de València. Aquella defensa era, sobretot, contra el centralisme castellanista

Advertencia preliminar
(...) Son artículos periodísticos, escritos a vuela pluma, con erudición de segunda mano, sin más trascendencia que la de cooperar al movimiento regionalista, iniciado con la caída de la Dictadura (...) En su trabajo sólo le ha guiado el buen deseo de llevar su granito de arena a la actual campaña regionalista.

Haciendo más que regionalismo [19 d'abril de 1930. Primer article de la sèrie]
Parece que haya empeño en empujar a Valencia por caminos por los que nunca pensó entrar. En nuestra región se ha sentido siempre un regionalismo templado, sin carácter alguno político. La obra del centralismo, ¿por qué no declararlo?, en el transcurso de los años le hizo daño, aunque no logró nunca anular su personalida, que continúa tan latente dentro de su alma que ha de costar poco esfuerzo para su resurgimiento con todo vigor.

Y esa labor a favor de nuestro resurgimiento habremos de debérsela a nuestros gobernantes y a los orientadores de la opinión en Madrid, que, en su incomprensión del problema regionalista y en su desconocimiento de las distintas personalidades que constituyen el pueblo español, no hacen más que zaherir los sentimientos de todos, y de algún tiempo a esta parte muy especialmente los del pueblo valenciano.

Recientemente se han sucedido los agravios y los ataques a la personalidad valenciana de una manera verdaderamente inusitada. Primer fue la supresión de la cátedra de lengua valenciana, que por iniciativa del Centro de Cultura venía dándose en nuestra Universdad, como un homenaje espiritual a una lengua, que diga lo que quiera ABC, es tan viva como lo es el castellano, y de ello tendremos ocasión de hablar. El señor Marqués de Estella [el dictador Primo de Rivera], que en esto del regionalismo bebía en las mismas fuentes de los más foribundos centralistas, creyó sin duda que se cometía un delito de lesa patria si se consentía que en nuestro primer centro docente, se dieran explicaciones de gramática valenciana, y prohibió que éstas continuaran. Estábamos en período de Dictadura y hubo que callar y resignarse, aun cuando aquello fué considerado por muchos como un agravio.

Pasaron unes meses, y un día, el mismo señor Marqués de Estella, sin venir a cuento, en unas de esas declaraciones en que tan insubstancialmente agraviaba a unos y a otros, ocurriósele censurar que los valencianos se pusieran en pie y se descubriesen al ejecutarse su Himno Regional, y de una manera indirecta vino a ordenar que esa costumbre debía desaparecer. Y ocurrió que a partir de aquel día, el Himno despierta mayores entusiasmos, y que esos entusiasmes se subrayan, cosa que antes no ocurría, cuando a continuación, con un celo verdaderamente ridículo, se exigió que tras el Himno Regional había de tocarse el Nacional.

Pasó aquéllo, aunque dejando su correspondiente sedimiento, y un nuevo ataque parte del Gobierno contra la personalidad valenciana, y ello se hace con motivo de haber surgido la idea de erigir en nuestra ciudad un monumento simbólico a la Región, a cuya iniciativa contesta el jefe del Gobierno, también el mismo Marqués de Estella, exigiendo que ese monumento se levantase a la provincia, y de ningún modo a Alicante, Castellón y Valencia reunidos.

Rebasando todo lo que se ha dicho, viene ahora el periódico ABC a publicar un artículo en el que se hacen apreciaciones tan fuera de la realidad y tan molestas para los hijos de esta tierra, que no nos explicamos por qué y para qué se han escrito y publicado, máxime cuando constituían un inciso completamente innecesario en el mencionado artículo.*

*En nota a peu de pàgina: Dejando a un lado el objeto del artículo de ABC, que era el pedir que desaparecieses los acádemico regionales de la Real Academia de la Lengua, al hablar de Valencia decía lo siguiente: "Se quiso hacer esta manifestación de aprecio tan extensa que se cró sección para las provinicias valencianas, cuyo elegido -ilustre y erudito sacerdote [Fullana]- no podía traer sino la representación de una lengua muerta o puramente literaria con escasísima producción desde el promedio del siglo anterior; porque todo el mundo sabe que en Valencia se habla un dialecto desfigurado, empobrecido y castellanizado que apenas tiene briznas del lemosín y que ni siquiera es la expresión unánime; ni en la región, porque innumerables comarcas hablaron y hablan siempre en castellano, ni en las propias capitales (Valencia, Alicante y Castellón), donde la mayoría de las gentes, y desde luego, las de clase media, se producen también en castellano, limitando el uso del dialecto o interjecciones sueltras, a las charlas de tono festivo o a las expansiones familiares; pero nunca en diálogo invariable, como ocurre en Cataluña. Sólo se consiguió adulterar esencialmente la Academia -cuyo tesoro único y definitivo es el idioma de Cervantes, y cuya labor se sintetiza exclusivamente en el Diccionario castellano- y crear una situación difícil y postiza, casi de intrusos a los académicos regionales, a quienes se limitó la categoría, atribuyéndoles una calidad de adjuntos notoriamente subalternos".

A parte de lo que ayer reproducía Las Provincias, se dice en dicho artículo cosas como ésta: "Lo importante era demostrar el merecimiento que concedía (habla el articulista de la concesión del Gobierno de la Dictadura creando los académicos regionales) al antiguo eúskaro, a la fabla gallega, al catalán, al mallorquín, como realidades consentidas, como lenguas vivas con que comunican sus pensamientos unos millones de españoles". Y luego añade lo que copiábamos ayer respecto al valenciano, que es una lengua muerta, o puramente literaria, y otra colección de lindezas por este estilo que ya iremos rebatiendo.

¿Lenguas vivas el eúskaro y el gallego, y muerta la valenciana? Pero el articulista que tales cosas dice, ¿es hijo de España, ni aún pertenece a este planeta, o es que nosotros no estamos en nuestros cabales?

divendres, 29 de gener del 2010

"Fià la sua casa que ha en València"

Ací el furt és a l'inrevés (Hans Sebald Beham, 1545-1600)

El darrer document en què ixen valencians entre els que he consultat per a la recerca que ara estic finalitzant és una ordre dels consellers de Barcelona donada en maig de 1435 al batle de Tàrrega, vila catalana que llavors era una possessió feudal de la ciutat comtal, per tal que empresone el sabater targarí Berenguer Joan, ja que havia robada la dona Na Paschala Ivanyes, valenciana, després de guanyar-se el seu favor -qui sap si seduint-la-:


Simuladament e posant la dita dona en gran confiança de amistat, induhí aquella que li comenà e fià la sua casa que ha en València ab certes robes e béns que dins aquella eren, e a hora de nit captada as portà ab si mateix, absent la dita dona de sa casa, tots los béns los quals eren en aquella a ell comenada e fiada, cometent furt sabent trahició.



Després del robatori, en anar la valenciana a Tàrrega per a reclamar justícia contra el lladre, rebé amanasses e terrors d'ell i dels seus germans, que l'obligaren a firmar un compromís pel qual li restituirien una part dels béns però l'altra se la quedarien procedint a la seua venda. Finalment, Pascuala pogué escapar de forma secreta de la dita vila i es presentà davant els consellers barcelonins per tal d'exposar ses justes clamors i demanar la restitució de tot allò que havia hagut de cedir:

I cortinatge negre, I mantell de vernoy, uns paternostres de coral de pes de tres onçes e tres dotzenes de grans d’argent daurats, dues agulles de argent grosses, I anell d’or ab encast de una justina, I çinyell de frare de seda e dos capells, I treschol ab sa corda, dues capces de indiana e tres panerets, una capça gran e I senyal de frare Matheu de argent daurat ab una treneta de seda blava, una trena d’or e una philosa e àspia de Xàtiva, tres fusos de lane e unes sabates noves vermelles ab agulletes daurades e uns tapins de cànem, unes tesores de barber e I espiyll de foch, tres capells de home, XI candeles blanques, dues teles de lensols e tres cordes de cortinatge de cànem, e una caxa.



Desconec la resolució final del conflicte, però en este cas sí que podem dir que el lladre s'emportà fins les cortines de la casa...

dijous, 28 de gener del 2010

"Venie de València a aquesta ciutat"

Coca medieval

Hui faré referència a dos cartes redactades pels consellers municipals de Barcelona (salvant les distàncies com els actuals regidors, el govern urbà) per les quals desfilen personatges valencians. En la primera, de 15 de setembre de 1435, els magistrats barcelonins demanen al capità d'una galera que s'ha armat en nom de la ciutat per tal de mantindre la pau en les mars properes al litoral català que deixe anar dos persones que havia enrolat a la força, una pràctica molt habitual per tal de completar la tripulació dels vaixells de guerra: un parlavanenc pres quan anava de romiatge a Montserrat i un valencià que havia anat a visitar el seu oncle barceloní:

Entès havem que per gent de la vostra galea serie stat pres dins aquesta ciutat e per força mès en la dita galea En Johan Alamany, de la perròquia de Parralavà del bisbat de Gerona, lo qual venie de romiatge de la devota de nostra dona de Muntserrat e, d’altra part, hi és stat mès per força I fadrí appellat Ponç Ferrer, lo qual venie de València a aquesta ciutat a casa un seu oncle ciutedà de la dita ciutat appellat Francesch Jalech, e lo dit fadrí és detengut de malaltia. Per ço us pregam tant afectuosament com podem vullats jaquir anar franchament los dessús nomenats, e de açò nos farets molt gran pler.


La segona missiva, escrita el 21 de juliol de 1450, també va dirigida al capità d'una galera -en este cas desconec si de la ciutat o d'un particular- per tal que deixara anar un valencià -és possible que a instància dels jurats de València- a visitar els seus pares en la capital del regne, on alguna adversitat -probablement la pesta- planava sobre la tranquil·litat dels habitants:

Informats som estats que en la vostra galea és En Johan Soler, de la ciutat de València, lo qual havem gran voluntat que per lo mal temps qui és en aquella ciutat posquès anar visitar son pare e sa mare, qui per rahó de sa absència són congoxats e posats en gran tribulació. Per ço, mossèn molt honorable e molt savi, ab gran affecció vos pregam que ab vostra volentat e sens alguna retenció lo dit Johan se’n puxe anar per los dits esguarts.

dimecres, 27 de gener del 2010

"Los catalans fan embaxada per lo contrari"

La mort a cavall, Stefano della Bella

La carta de hui va ser enviada pels consellers municipals de Barcelona l'11 de setembre de 1521 a Diego Hurtado de Mendoza, el virrei del regne de València encarregat d'aixafar la revolta de les Germanies. D'una banda, davant la recent i terrible derrota agermanada a Oriola el 27 d'agost -més de 1.000 morts- i el fet que els de la ciutat de València havien demanat al virrei que anara a posar pau, els regidors barcelonins l'informen que prefereixen suspendre la tramesa d'un missatger que havien pensat enviar-li per tal de convéncer-lo que anara a Catalunya, on també se sentien rumors d'avalot. S'imposava la pau al regne valencià i el que podrien pensar els valencians:

Avisats
[...] que los pobles de València havien ja renunciat les conjuracions y volien reduhir-se a la deguda obediència de sa majestat, y que havien enviat embaxada per suplicar a vostra senyoria volgués anar en la ciutat de València y tenir aquella en pau y justícia, havem deliberat sobreseure en la tramesa de la persona com dit havem eleta, y lo mateix deliber han fet los magnífichs deputats de aquest principat segons per lurs letres serà complidament scrit a vostra senyoria a fi que no fossen vists en alguna cosa de rogar a la preeminència, auctoritat e reputació de vostra egrègia señoria ni desviar la reducció dels dits valencians, la qual nosaltres molt desijam, car sabent los pobles de aqueix regne que nostra missatgeria era tramesa per demanar de mercè a vostra senyoria se volgués abstenir de venir en aquest principat par que restarien alterats y porien entre si dir ‘Nosaltres supplicam al senyor lloctinent que vinga y los catalans fan embaxada per lo contrari’.



D'una altra banda, en la mateixa carta els regidors barcelonins intercedien per una sèrie de mercaders catalans que, radicats a la ciutat de València, havien decidit tornar a la capital catalana amb les seues famílies per tal de fugir de la revolta. Concretament un, Tomàs Ribot, havia estat pres per ordre del virrei i, per això, ara li demanaven que el deixara en llibertat, ja que no tenia res a veure amb els agermanats i la seua voluntat era la de tornar a la seua pàtria, on havia conservat la casa familiar i sempre havia tingut voluntat de regressar malgrat haver-se casat a València:

Havem sebut que Macià Canalies, Francesch de la Font, Mateu Vilassís, Thomàs Ribot, Andreu Marguí, Miquel Martí, Joan Darcís Morell y altres mercaders naturals de aquesta ciutat e principat, desijosos de pau y repòs per fugir de les dissencions y revolucions que eren en la ciutat y regne de València, a les quals ells nunca han consentit com sien stats sempre y sien de present fidelíssimos vassalls y affectats al servey de sa magestat, han deliberat transferir-se en aquesta ciutat ensemps ab lurs mullers e famílias, y deduhint en execució lo dit Thomàs Ribot lo dit seu deliber, y essent ja en lo camí és stat pres y detengut per manament de vostra senyoria.


Per ço, molt afectadament pregam y de mercè demanam a aquella li plàcia voler manar liberar lo dit Thomàs Ribot y no permetre que a ell ni als dessús nomenats ni altres qualsevol cathalans qui en aquesta ciutat se volran transferir sie fet impediment algun, ans líberament se’n puguen venir ab tots lurs béns e famílias en lur pàtria, ahon los més d’ells tenen cases pròpries e habitacions y senyaladament lo dit Thomàs Ribot, qui encara que sie stat casat en la ciutat de València y per molt temps hage aturat en aquell nunca emperò ha volgut vendre ni alienar la casa que fou de son pare y de present és sua en aquesta ciutat, mostrant tostemps tenir ànimo y propòsit de tornar star en aquella
.

dimarts, 26 de gener del 2010

"De ací avant no vinguen malalts"

Escut de l'Hospital General de València. Panell ceràmic del segle XVIII

Esta setmana estic tractant d'enllestir una recerca
sobre la correspondència del Consell municipal de Barcelona entre finals del segle XIV i mitjan XVI, que m'ha tingut ocupat una bona part de l'any i que espere que finalment puga ser publicada en forma de llibre. Es comentava l'altre dia al fòrum de valencianisme.com que els historiadors valencians no tenim massa activitat, però, per posar un exemple, esta investigació ha estat finançada pel Museu d'Història de Barcelona mentre el Museu d'Història de València no té ni per a canviar les bombetes. Desconec la diferència de pressupost entre un i altre, però deu ser abismal...

Bé, al que anava: com estaré prou ocupat, limitaré la presència al blog
a la transcripció d'alguns fragments de les cartes seleccionades en l'antologia que acompanyarà l'estudi de l'activitat epistolar durant el període analitzat. Hui començaré amb una de les darreres cronològicament parlant, de 1565, adreçada als jurats de València -la ciutat de fora de Catalunya que rep més missives procedents de la capital catalana- en què els consellers barcelonins els demanen que l'Hospital General valencià deixe d'enviar malalts al de Barcelona, ja que si realment és "general" els hauria d'acollir a tots; amenacen fins i tot amb no rebre'ls, una guerra sanitària avant la lettre:

Als molt magnífichs y de gran providència señors los jurats de la ciutat de València.
Molt magnífichs y de gran providència señors:

Per los administradors del hospital general de la Sancta Creu de aquesta ciutat nos és estat refferit que de poch temps ensà entendrien fer e de fet anomenen lo hospital de aquexa ciutat ‘general’, del que havem feta alguna maravella que anomenat aquex hospital general nos trameten en aquest nostre hospital de quiscun die malalts y criatures en molt nombre, ans per ço a paregut scriure la present a vostres magnificències, pregant-los manen no s'innoven semblants coses ya que·lls apparega bé axí tenir aquex hospital per general donen orde que de ací avant no vinguen malalts ni criatures de aquex hospital y bisbat en aquest nostre hospital, car no·ls rebrem ans en la hora matexa los ne farem tornar com sie cosa justa y rahonable que puis aquex hospital, sent per general en lo aplegar, sie general en lo acullir y provehir tota manera de malalts e criatures.

E nostre Señor sie en contínua guarde de vostres magnificències.
De Barcelona, a XXI de agost, M D LXV.

A la complacència de vostres magnificències promptes, los consellers de la ciutat de Barcelona.


dijous, 14 de gener del 2010

Festes a la València de 1657

Hui entraré a fons en la Relación de las festivas demostraciones realitzades a la València de l'any 1657 que esmentava ahir, ja que la descripció de Llorenç Mateu i Sanç inclou diversos passatges ben interessants pel que fa a qüestions iconològiques i identitàries. En primer lloc, mostra la convivència entre les armes de la casa reial d'Aragó (les quatre barres) i les armes de la ciutat de València (les quatre barres coronades), clarament com a símbol dinàstic el primer i municipal el segon, alhora que és un dels primers testimonis cronístics de la treta de les banderoles portades pels reis d'armes simbolitzant l'escut de la ciutat, la primera representació gràfica de les quals és molt més tardana, de principis del Huit-cens:

Rotllo del Corpus, de començaments del segle XIX

En segon lloc, la retòrica de Mateu és una bona mostra del patriotisme regnícola valencià que es desenvolupà des del segle XV, bo i sent també un dels primers -que jo conega- que fa ús del terme "país" per a referir-se al territori (tot i que, evidentment, no és equivalent al "País Valencià", amb consciència nacionalista, que irrompé amb força a partir de la dècada de 1930). En qualsevol cas, em pareix que és una dada si més no desconeguda i emprada dos vegades en el text, ja que a banda de la que transcriuré hi ha una altra en què explica que els trinitaris descalços són una Orden modernamente avecindada en este País [referint-se al regne].

Així les coses, uns dies després de la "mascletà", el Te Deum i l'indult al convent de Sant Francesc que ja vaig comentar, se celebrà una nova missa, ara al lloc habitual de retir espiritual del virrei Lluís de Montcada, el convent de caputxins, on es col·locaren en el suelo, a los lados, seis braseros de plata, y en cada uno dellos una gran pirámide de flores naturales [...] las dos más cercanas al Altar tenían dibujadas las REALES ARMAS DE ARAGÓN; las segundas, vistosíssimas labores; y las terceras, las ARMAS DE LOS MONCADAS. [Les majúscules són pròpies del text]. I al vespre començaren quatre nits seguides de lluminàries amb l'encesa de fogueres als carrers i de fanals, atxes i llums en les finestres, balcons i portes de les cases de tota la ciutat.

Així mateix, es dispararen focs artificials des del Micalet, però alguns dels coets es desviaren cap a l'interior del capitell gòtic de fusta que rematava la torre, provocant un incendi que el cremà per complet (per això fou substituït més tard per l'espadanya que hi ha actualment). Tanmateix, Mateu i Sanç interpreta el senyal com un bon auguri, especialment per als valencians:
Valencia, resuelta a festejar este nacimiento con el último esfuerço de celebridad quando el proceloso uracán le apagava las luzes, quiso que toda su muralla sirviesse de faro y de antorcha la mayor torre que se conoce en su reyno, alumbrando con ella muchas leguas de distancia [...] O, qué lúcido se ostentava nuestro Micalete quando coronado de rayos predicava el verdadero amor con que los Valencianos veneramos los príncipes! [...] Aunque el incendio aya consumido el remate de la torre podemos esperar que se lograrán estos auspicios, y más los Valencianos, por aver sucedido el señal en nuestro País.
I eixa mateix nit isqué el virrei del palau del Real per tal de passejar-se amb una carrossa d'or per l'interior de la ciutat, acompanyada de la seua dona, Caterina de Montcada, filla del marqués d'Aitona, al qual Mateu lloava com el valencià que més havia il·lustrat la seua pàtria:
MI SEÑORA LA DUQUESA, con un vestido de tela blanca bordado de plata, con joyas y adereço de diamantes riquíssimos en el tocado, cuya AUTORIDAD, ESPLENDOR y GRANDEZA fueron lustre de nuestra nación, como HIJA ESCLARECIDA del VALENCIANO que más ha ilustrado su patria, del GENERAL con más blasones que ha ensalçado las ARMAS CATÓLICAS en Flandes, del CAPITÁN que ha dado más vitorias A SU REY [Francesc de Montcada, marqués d'AItona].
Els dies posteriors -divendres i dissabte- continuaren les celebracions amb corregudes de jònecs, distribució de pa entre els pobres, danses, màscares, moixigangues i més lluminàries. Finalment, el diumenge hi hagué missa a la Seu pel matí i processó general per la vesprada, partint de la mateixa catedral:
Dándole principio los atavales de la Ciudad y dos Estandartes de dorado y rojo con coronas bordadas, que en suman forman su divisa, [les banderoles que comentava adés] llevados de dos ancianos con coronas también vestidos de la misma librea [...] Siguiéronse las Cofadrías de los oficios mecánicos, que son treinta y cinco, con sus Pendones y Vanderas de damasco de diversos colores, fajas de oro y muchos con escudos bordados, y cada uno con su instrumento diferente... Siguióse la compañía de arcabuzes y ballestas que llaman del Centenar de la ploma, marchando al son de pisanos y caxas. Los cabos y soldados con vistosas galas, y más con la insignia de nuestro Patrón San Jorge.
Hi anaven, a més a més, els gegants i els nanos, les nombrosíssimes comunitats eclesiàstiques, els oficials reials, els jurats de la ciutat, els càrrecs municipals i un gran nombre de cavallers, ciutadans i gent d'altres estaments. I en el seu camí la processó féu diverses parades, entre les quals hi havia la de la plaça del Mercat, on s'havia plantat la reproducció d'una ciutadella, amb una fortalesa, huit baluards, una torrassa quadrada i una torre eminent que tenia un capitell coronado de las Armas de la Ciudad (aliño que también contenían los lienços del edificio, llenos de estandartes y banderas). Igualment, es feren llançar focs artificials des de la ciutadella -ens ve de lluny- i la processó continuà fins a tornar a la plaça de la Seu, on el consell municipal havia posat dos fonts efímeres davant la basílica de la Mare de Déu dels Desemparats, llavors en construcció:
En los nichos que han de servir de puertas se dispusieron dos fábricas [les fonts] conformes de arrayán con curiosos marcos de flores [...] cuyo centro era en la una un escudo con las ARMAS REALES y en la otra las de la Ciudad.
Per últim, com que la Generalitat no volia quedar arrere en la celebració del naixement de l'hereu de la Corona, organitzà dos jornades festives la setmana següent, amb castells de focs, llançament de salves i encesa de lluminàries, així com una missa per a la noblesa del regne i la representació pública d'una comèdia a la plaça de la Diputació (l'actual de Manises). Tot plegat, supose que és una versió foral del gatxull mediàtic que s'armà quan fa poc va nàixer Elionor...

dimarts, 12 de gener del 2010

Alguns poemes de Mateu i Sanç

Dona representada en un gravat del segle XVII

En parlar recentment del jurista Llorenç Mateu i Sanç (1618-1680) m'han vingut al cap diversos apunts que sempre havia volgut extractar de la seua obra, però no precisament d'aquella per la qual se'l coneix com a l'important jurista que era, sinó d'altres escrits diversos menors. Alguns són els seus poemes en valencià, rescatats d'un manuscrit autògraf de la Biblioteca Nacional d'Espanya pel filòleg Josep Romeu. Els podeu llegir tots en este article i ací en copiaré uns pocs, dos que tracten el típic tema de la dona -un de manera picant i un de forma més galant- i un altre que revela la devoció que Mateu -i bona part dels valencians- sentien per Sant Vicent Ferrer:

[A UNA MOSSA QUE, DE DOS GALANS QUE TENIA,
L’UN ERA CAPÓ, L’ALTRE VELL]
Juana, jo no sé què em diga

escoltant eixos sospirs,
perquè veig que los dos tirs
a un mateix temps te fan figa:
lo vell et causa fatiga
i lo capó et desespera
perquè ni és poma ni pera.
Mes tu agarra’t al capó,
que, a falta de margalló,
bo és rosegar la granera.

[EXAGERACIÓ EN SIGNIFICAR L'EFECTE DE LA VISTA D'UNA DAMA]
Quant ixca a pendre el sol, sia de nit,
quant vulla descansar, senta avalot,
quant tinga de respondre, falte'm mot,
y quant vaja a saltar, pegue de pit;
quant me chite, no trobe fet lo llit,
quant tinga set, trencat veja lo got,
quant camine, el rosi correga al trot,
y quant escriga, borren-me lo escrit;
quant menge, lo menjar sia cremat,
quant me vista, el vestir estiga brut,
quant me sega, lo banch caiga trencat;
quant olga, encontre flor que senpre put,
si, desde el mateix punt que te he mirat,
lo fetge, lleu y cor no m'as romput.



[A LA PREDICACIÓ DE SANT VICENT FERRER, QUI, PREDICANT
EN IDIOMA VALENCIÀ, L'ENTENIEN TOTES LES NACIONS]

En llengua valenciana publicau
lo juhí universal casi present,

y, al escoltar-vos tan diversa gent,

doctrina mes que certa li donau.

Del cel obriu tant sols ab u
na clau
les portes de nacions, desde lo Orient

fins hon se pon lo sol; y ab un accent

a tan diverses llengües predica
u.
Tots vos entenen, perquè, ab Déu unit,

vostra llengua governa aquella mà

que dóna ser al dia y a la nit.

Lo efecte que, inflamad
a per ell, fa,
a tenir, com teniu, tal esperit,

faria qualsevulla val
encià.

divendres, 20 de novembre del 2009

Formentera, l'illa que va pertànyer a un valencià

De sa natura sia fèrtil

Qui haja anat a Formentera i s'haja detingut un moment a llegir qualsevol guia o fullet turístic sabrà que l'illa no va ser poblada de forma permanent fins el segle XVIII, quan la monarquia anà cedint terres al patró eivissenc Marc Ferrer, que n'organitzà la distribució. Tanmateix, és molt menys conegut que anteriorment, vora tres segles abans, la mateixa monarquia atorgà l'illa a Joan de Vallterra, doctor en lleis pertanyent a una família cavalleresca valenciana -d'origen navarrés, a Valtierra- que va ser jurat de la ciutat de València. Segons declarava una carta de 1422 escrita pels mateixos governants del cap i casal -i transcrita per Agustín Rubio-, la concessió de l'illa, llavors deserta, es feia pels servicis d'aquell en les campanyes militars d'Alfons el Magnànim:

El senyor rey, havent esguard als serveys a aquell fets per lo honorable mossén Johan de Vallterra -hu de nosaltres, jurats- en les expedicions de Nàpols, li ha donada una illa deserta de les illes de Eviça, apellada Formentera.
La intenció de Vallterra era construir-hi una fortalesa per facilitar la defensa contra els musulmans i promoure la població de l'illa.
Jassia que de sa natura sia fèrtil, emperò, per quant és massa propínqua a Barberia e no y ha alcun fort o subsidi, no y gosa habitar alcun, abans a vegades hi han cativat molts christians qui de Eviça passaven per conrear, per sa sterilitat, e y han fets de grans dans moros de Barberia. [...] Lo dit mossén Johan ha en gran voler e ferm propòsit de poblar la dita illa de christians e fer-hi una força... serà refugi de molts confluints en aquella illa.
Tot plegat, com argumentaven els mateixos jurats de la capital per aconseguir una exempció fiscal en favor del nou senyor de l'illa, la població d'una porció de terra fins llavors "buida" augmentaria la Cristiandat i -sobretot- crearia una nova font de producció agrícola i rendes senyorials:
Serà Déu loat, la christianitat augmentada e, fet aquí refugi de christians, la illa darà fruyts, axí spirituals, per edifficació de església e laudació de nom de Déu, com temporals, per cultura de les terres hermes, jassia fructíferes e amenes.
Tanmateix, l'illa continuaria deserta durant molt de temps, fins a l'època de Marc Ferrer, destinada fonamentalment a l'ús que segurament li va donar nom: ser una reserva addicional de forments, conreats de forma esporàdica pels eivissencs que s'hi acostaven de tant en tant.

dijous, 20 d’agost del 2009

Gran bastó o barra o bastó forrat

Com deia ahir en un comentari no és que Vent d Cabylia haja mort. Qui ha mort ha estat el meu ordinador i fins a hui o demà gastaré un de prestat en el qual tampoc vull fer moltes més coses que alçar transcripcions d'arxiu. La veritat és que l'Asus no m'ha resultat gens longeu; l'anterior Fujitsu em va durar el doble i a vore ara amb un Acer (a un terç del preu del que costaven ordinadors amb pitjors prestacions fa tres anys...)

En tot cas, mentre el rep, faré un post de supervivència amb un document contingut al manual de consell de la ciutat de València de l'any 1329. Supose que els consellers de la urbs van pensar allò de "a les penes, punyalades" i davant esta situació:

En los temps passats moltes e diverses contençons e baralles sien estades en la dita ciutat, les quals alcuns a penes s'entrameten de departir e per aquella raó o occasió moltes nafres e morts se'n sien enseguides.

Van optar per ordenar açò:
Que tot hom qui habit en la dita ciutat o en los ravals d'aquella sia tengut de tenir o tinga un gran bastó o barra o bastó forrat derrera la sua porta, axí en alberch o casa com en obrador, per tal que, si en lo vehinat baraylla se esdevenia, aquells qui pus aprop seran de la dita bataylla encontinent isquen ab los dits bastons o barres per departir la baraylla. E, si departir no la poran e d'aquèn nafres o morts esdevengudes seran entre los baraylladors, que retinguen lo malfeytor, lo qual sia menat a la presó. Et, si aquell en aquell instant retenir no poran, segesquen aqeull cridan "prenets-lo, prenets-lo, que aytal malefici ha feyt". E com pres serà, sia menat a la dita presó, per ço que prenga la justícia que merexerà segons fur e raó.
Això indica, d'una banda, que la València medieval semblava realment un salvatge oest -però sense armes de foc-, i, d'una altra banda, que si encara férem cas a aquella ordenació jo podria haver donat bon compte final de l'ordinador espatlat amb una garrotada...

dilluns, 3 d’agost del 2009

La vila d'Alacant en 1367 (II)

Els estralls de la guerra

Com vaig explicar en l'anterior post els habitants de la vila d'Alacant encara patien en 1367 les conseqüències de la guerra oberta entre els monarques de Castella i d'Aragó des de 1356. Aquell mateix any, en les Corts valencianes celebrades pel febrer a Castelló de la Plana, els síndics alacantins recordaven el saqueig de la vila en 1364 i explicaven que havia quedat buida després de la mort, segrest, fugida o vagareig indigent de la major part dels seus habitants:
Quan la dita vila fou entrada a espasa fou destroïda per los castellans per minva de socors e ajuda, en la qual destrucció foren mortes e perdudes DCCCC e pus, de les quals n·a huy entre donzelles o fadrines e altres honrades dones CC e pus en lo regne de Granada qui se'n portaren moros, que aquelles poques persones que·s salvaren [...] isqueren en camissa nus sens altres robes e béns, jassie que durant la present guerra en aprés hagen viscut en la ciutat de València e de Xàtiva e en altres lochs del regne fort pobrament per manera de acapte.
Amb tot, per tal de no perdre el control total del sud del regne, Pere el Cerimoniós havia ordenat als antics habitants d'Alacant, per manament e prechs, que tornaren a la vila, tot i que després de
les tribulacions e destruccions que diverses vegades e en diversos temps havien patit continuava quasi deserta, que no·y són a present LX pobladors. De 1.000 a 60 pobladors: eixe era el balanç de la guerra per a Alacant. I, de més a més, els 60 que havien tornat continuaven experimentant els atacs dels castellans i dels musulmans, que procedien a fer noves captures:
Com la dita vila està en frontera de mar e de terra, que quasi pochs són los dies que no·y repiquen per saltiadors almugàvares sarrayns o per lenys o galeres de enemichs, en axí que per la poca gent que·y ha (que no basten a LX pobladors on comunament n'estaven mil ans de la destrucció) han cativat los moros VII persones e més de aquelles poques que·y són tornades.
Per a acabar-ho d'adobar, els que havien tornat ni tenien armes amb què defensar-se ni podien assegurar-se la provisió d'aliments més enllà del que bonament anaven aconseguint dia a dia:
En la dita vila no ha LX pobladors, los quals ab veritat senyor e ab gran vergonya dien que no han lançes ni armes de nenguna natura, ni viandes algunes de què pusquen passar sinó ço que ab gran treball e vergonya guanyen cascun dia per lur provisió.
Cal dir, en tot cas, que estos escenaris dantescos conformen un lloc comú en les descripcions realitzades pels diversos síndics municipals a l'hora de guanyar les gràcies reials. Tanmateix, la desestructuració de la vila era innegable, així com el patiment dels seus habitants. L'ordre sobre els plors i els crits de les dones i els xiquets que comentàvem l'altre dia ho confirma. Afortunadament, la majoria de nosaltres no hem conegut els patiments causats per les guerres...


PS: Perdoneu si no conteste els comentaris, però els membres d'Harca hem marxat a Utrecht.

dissabte, 1 d’agost del 2009

La vila d'Alacant en 1367 (I)

Castell d'Alacant

Primavera de l'any 1367. Feia més de 10 anys que la guerra havia arribat al sud de les terres valencianes. Era el conflicte més llarg i cruel que es recordava a la governació d'Oriola des de la seua incorporació al regne de València a començaments del segle XIV, després que Jaume II conquerira el regne de Múrcia. De fet, aquella conquesta subjeia en la confrontació oberta pel rei de Castella, que aspirava a reincorporar al seu domini els seus antics territoris. Així les coses, des de l'inici de la contesa les viles d'Oriola, Alacant i Elx havien estat, juntament amb les de l'interior del regne, els llocs on
preferentment s'havien enviat els cavallers armats i alforrats que les Diputacions del General pagaven per tal de defensar la terra.

Tanmateix, durant l'hivern de 1365 l'abast de l'ofensiva del rei castellà Pere el Cruel superà la capacitat defensiva dels vassalls del rei aragonés Pere el Cerimoniós. A l'interior va caure Castellfabib, al sud, després d'un saqueig aterrador, Alacant. Amb tot, uns mesos després uns pocs valents -molt pocs- decidiren tornar a la vila, tot i que aquella continuava sent una zona inestable. Els atacs ocasionals seguien colpejant Alacant i era necessari defensar-la amb totes les forces possibles. Per això, en maig de 1367 el comú de la vila decidí realitzar una petició que encara hui en dia aborrona en llegir-la: demanaren que cada vegada que la vila fos atacada hi romangueren els hòmens però les seues dones i fills pogueren ser traslladats a altres llocs per tal que aquells no s'ablaniren en sentir els seus plors i crits. Així ho explica la disposició al respecte ordenada pel Cerimoniós:
En lo temps de la guerra havem per experiència conegut que·n alguns lochs que eren assetjats per los enamichs o molt oppreses los hòmens qui dins eren abtes a deffensar aquells, oynts los plors e·ls crits de lurs mullers e fills (no abtes a defensió dels dits lochs mas de la terror dels dits enamichs molts congoxants), se torbaven e perdien lur ardiment e ferm coratge a defendre aquells e amaven més ab tractaments, ans que a les dites mullers e fills fos fet crueltat, dan o desonor, liurar si mateix e los dits lochs als dits enamichs.
En conseqüència, el rei atorgava finalment la llicència per a procedir a aquell trasllat sempre que fóra necessari:
A humil supplicació per part de vós, universitat de la vila d'Alacant e térmens de aquella, a nós feyta, atorgam a vós e als singulars vostres per tenor de la present e donam licència e plen poder per tal que ab los hòmens abtes a defensió de la dita vila en temps de necessitat mellor puxa ésser guardada e defesa [...] puxats traure de la dita vila vostres mullers e fills e filles e altres qualssevol persones que a la dita deffensió veurets e conexerets no ésser abtes, e aquells e aquelles mudar e jaquir en qualsque altres lochs nostres en los quals sots nostre servey e senyoria puxen ésser guardats e deffeses.
El rastre que havia deixat i continuava deixant la guerra era terrorífic. En el proper post observarem com els habitants d'Alacant, per aquell mateix any de 1367, recordaven la destrucció de 1364 i les tribulacions que patien d'anys ençà.

dimecres, 15 de juliol del 2009

Joves malifetes

Bala de palla i tonell (Castelló d'Empúries, Dacrous)

Ara més que mai, la meua vida s'ha convertit en un full d'arxiu. No faig una altra cosa que consultar registres de la Cancelleria reial o mirar i remirar Lletres Closes i Comunes de l'escrivania municipal de Barcelona. Com diu l'Apòstata i diuen per ací, vaig de bòlit (per cert, això és un bòlit). No conec els fitxatges del València per a la propera temporada, no tinc ni idea de com és el nou finançament autonòmic i no sé què passa exactament al món. Transcric i transcric per a començar a organitzar tota la informació extractada d'ací unes poques setmanes. Per això el blog s'ha reduït a tres matèries bàsiques i rapidetes d'escriure: música, blogosfera i els documents amb què estic treballant.

Haurem de continuar així durant una temporadeta i en eixa línia hui citaré un parell de cartes enviades als consellers de Barcelona pels seus oficials a dos viles que eren propietat senyorial de la ciutat durant el segle XV. En primer lloc, un cas que m'ha recordat un post del blog Eixa altra Edat Mitjana en què Jero Méndez parlava de la jovenalla que anava en cercavila pels carrers de la Tàrrega de l'any 1325. En este cas, qui anava corrent per Castelló d'Empúries en 1434 era un grup de mossos que segons deia el batle local, volents mostrar lur vana juventut, trastejaven per la vila:
Anaven armats per la dita vila, rodant botes per lo carrés e entrevessant los bancs, hoc que pijor és, que com atrobaven nagun per vil·la tiraven las spases, e els fien passar per lo mig d'ells, de què vench a mi gran clamor per molts habitants de aquesta vil·la. E com yo, vahent que tals cosas no eren per supportar, una nit me mís per vila e atrobí los jóvens e aquells de fet descerní.
La segona cita correspon al mateix any però a la vila de Flix, a la ribera de l'Ebre, un dels pocs llocs de Catalunya on els cristians coexistien amb els musulmans, tot i que, pel que sembla, els primers se n'aprofitaven de la condició minoritària i minoritzada dels darrers. Segons informava el batle de Flix als consellers de Barcelona dos joves cristians d'entre 12 i 13 anys maltractaven un moratell de la seua edat i havien amenaçat de matar-lo fent xantatge al pare, que, tot i ser pobre, havia hagut de pagar més de 20 florins per evitar-ho. La situació, deia l'oficial, es devia en part a la permissivitat de les autoritats barcelonines amb els excessos cristians, tot posant com a exemple un cas succeït deu anys abans:
Un fadrí christià de pochs dies asajà de matar un moratell lo qual era axí matex de poch tems. Lo moratell, no guardant-se del dit christià, abaxà en terra per girar una çíquia d'aygua e, con fo bax, ab una pedra donà-li tants colbs fins que·s pensà fos mort e fogí.
Al cap de dos anys, tanmateix, a pregàries del poble lo christià tornà e foren amichs, però lo pare del moro romàs endeutat per la despesa de les nafres de son fill, que dix l'asesor que los béns del pare no eren obligats ab les malícies del fill. Per això, el batle demanava ara que no passara el mateix i que es castigara els pares dels fills que havien fet xantatge, ja que ell, com a bon i expert administratiu que era, sabia que los moros donen renda a senyor tots dies e són bons vassalls e profitosos a senyor. És a dir, que per la seua mateixa condició de minoria ètnica, se'ls podia explotar amb més duresa que als cristians. De fet, els en podia donar un altre exemple, ell havia servit en la batlia del comtat de Prades durant dotze anys i, allà, els comtes i els seus oficials defenien a tort i a dret les vexacions fetes contra jueus i musulmans:
Hon se trobaben colpables, lo senyor los pelava en tal forma que estaven pla.